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La violencia del anticomunismo y los eclipses

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Como premisa fundamental, vamos a dejar en claro que el comunismo es una doctrina política, no una enfermedad. Solo en la mentalidad retorcida de algunas personas, como Joseph McCarthy, John Edgar Hoover y otros, en la esfera local, como Mariano Rossell y Arellano o el mismo Carlos Castillo Armas interpretaron, para su conveniencia de lucro, que el comunismo era una enfermedad.

La ideología anticomunista, se define, en la práctica social, por la capacidad de despojo que le otorga el sistema a unas personas sobre otras. Incluso, lo legitima a través de la legalidad; el salario mínimo es la máxima expresión de esta estructura legal.

Todo esto lo reflexiono porque veo que el país se construye desde la esquizofrenia social: Un psicópata evangélico atropella a unas niñas, la mafia del gobierno asesina a 42 niñas y otro niño, producto de las falencias que el sistema impone, entra a la sala de un hospital y dispara a quemarropa. Se extravió toda la dignidad humana; pero la ciudad se sigue cayendo y nosotros caminamos como autómatas.

Pero si la realidad no fuera evidente, algunas personas hacen circular por la red un video donde acusan a la diputada Sandra Morán; a la jefa del Ministerio Público, Thelma Aldana; y al procurador de los derechos humanos, Jorge de León Duque, entre otras personajes públicos, de ser los “culpables” de la muerte de las niñas del Hogar Seguro.

¿De verdad? Es cuando creo que el país está en la miseria humana más grande. Porque creer que las personas mencionadas fueron las causantes de la muerte de las niñas es como creer que los eclipses son causados por dios, porque está enojado con los humanos.

Conocí a algunos supuestos analistas de derecha, y es tan sencillo interpretarlos. Ellos no tienen análisis, esas personas emiten sentencias de poder, aunque la realidad les grite lo contrario. Mis palabras no están escritas con resentimiento, tal vez con dolor por el país que se construye cada día. ¿Hasta cuándo aguantaremos?