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Religión y su influencia política

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La religión siempre ha sido protagonista de la política. En el siglo XVI, la reforma religiosa en Alemania produjo lo que hoy llamamos Estados Nación.

Es importante entender que no es lo mismo Nación, Estado o República. Cuando hablamos de nación, nos referimos a un grupo de individuos que habitan en un territorio, hablan el mismo idioma y tienen características similares. Con Estado nos referimos al concepto de un territorio con leyes propias y un gobierno que lo administra; y con República nos referimos a una forma de gobierno que tiene 3 poderes (presidente, diputados y jueces).

El 31 de octubre de 1517, Martín Lutero cuestionó el gobierno y autoridad de la iglesia católica, lo que produjo una rebelión que dio identidad a Alemania como un estado nacional, con territorio y gobierno, y definió el idioma, que antes era una mezcla de dialectos.

Históricamente, el poder de los gobernantes era como una concesión divina que les daba autoridad, esto se repite con egipcios, griegos y otras culturas. En Roma, el gobierno promovía y financiaba los cultos a diversas deidades, con el objetivo de mejorar cosechas o ganar una batalla.

En la edad media, la iglesia católica se estableció como la máxima autoridad a nivel religioso y político, por eso, cuando Lutero cuestiona lo establecido, los gobernantes aprovechan la oportunidad de desligarse de la autoridad y comenzar una rebelión que generó guerras entre los protestantes y católicos, pero al final define un acuerdo que establece a cada grupo su reconomiento de nación y estado, que es el fundamento del estado nacional actual.

Debemos recordar que lo establecido siempre puede cambiar, por los intereses opuestos, y especialmente por las nuevas ideas que generan cambios y nuevas acciones. La Revolución francesa, la Revolución rusa, y la Revolución de Octubre en Guatemala, muestran que la evolución de las ideas trae cambios que pueden transformar nuestras vidas. Dios nos conceda nuevas ideas que renueven nuestras limitaciones de gobierno y desarrollo.