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Superando la adversidad V

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Me encuentro próximo a la culminación del comentario del libro Superando la adversidad.

Héctor, ya instalado en la capital consigue un empleo en una distribuidora de productos farmacéuticos que representaba a unos laboratorios españoles, y ganaba apenas unos US$10 al mes, en esa época el quetzal se encontraba a la par del dólar estadounidense, y consideró que ese era el momento más adecuado para forjarse en el ramo farmacéutico, pues un amigo que vivían en la misma pensión le consiguió la entrevista y en tres días tenía que someterse a examen para aplicar a la plaza de visitador médico, recibiendo una breve orientación, y al tercer día estaba con maletín en mano, con folletos y muestras médicas para los facultativos que le asignaron.

Estaba preocupado porque no se sentía bien con tan escaso entrenamiento, pues en cada visita le temblaban las manos y su voz era entrecortada, pero no le quedaba otra, que hacerle ganas al trabajo. Para realizar sus visitas, se tenía que trasladar en autobús porque su salario no le alcanzaba para comprar un automóvil, llegó a cumplir dos años en la empresa ganando US$30 mensuales.

Comenta el autor, que un día se encontró en el autobús con otro visitador médico que había conocido en el interior del país, alojados en el mismo hotel, a quien le proporcionó un antiespasmódico por encontrase con cólico. Este colega le comentó que su carro estaba en el taller y que iba a un hotel en la zona viva donde se encontraba un ejecutivo extranjero de la empresa donde trabajaba y que haría entrevistas para contratar un visitador médico, y que lo iba a recomendar para el trabajo, pues sólo iba a entrevistar a diez personas que había seleccionado. Logró la reunión y la misma salió satisfactoria. El ejecutivo le dijo que si podía renunciar ese día a su empleo, y viajar al día siguiente a su país para recibir entrenamiento.

Al día siguiente viajó fuera de Guatemala y recibió un entrenamiento de 15 días, posteriormente con el nuevo empleo enganchó su primer auto usado para cumplir mejor con su trabajo. Aprendió a trabajar con más profesionalismo, y su permanencia en esa compañía fue tan exitosa, que a los dos años de estar allí, recibió dos ofertas de trabajo de grandes laboratorios extranjeros y estudiar en la universidad Administración de Empresas. Continuará.