GuateNews.com

Superando la adversidad VI

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Llegó al final del comentario del libro Superando la Adversidad, Héctor nos relata que a sus 28 años de edad obtuvo su primer puesto de gerente, y que al llegar a sus tres décadas, hace acopio de todos los conocimientos adquiridos y que es el momento de prepararse mentalmente para obtener su independencia empresarial.

El autor confiesa que nunca ha cultivado el hábito del ahorro, porque siempre han surgido situaciones imprevistas que ha tenido la necesidad de echar por tierra todas sus reservas, y nos cuenta que tal vez lo único bueno de la pobreza es que ayuda a agudizar el ingenio, lo que le permitió que a falta de capital, optó por otras vías para abrirse paso, pero todo dentro de la honestidad y la ética. Lo primero que se le ocurrió fue el registro de marcas y decidió invertir en una, y a los seis meses cuando estaba autorizada tenía que pagar Q300 para obtenerla.

Héctor a los 35 años de edad, consideró que había llegado el tiempo para independizarse y creó una empresa farmacéutica que sobrevivió apenas un año y dos meses. Retomando nuevamente el trabajo de la visita médica, mientras volvía a planificar su idea de tener su propia empresa, pues cuando estaba a punto de cumplir sus 39 años consideró que el tiempo para alcanzar sus metas se le escaba de sus manos y decidió informarle a sus superiores que se retiraba de la empresa y le ofrecieron un tentador aumento, pero eso no llenaba sus expectativas.

Por fin empieza su peregrinar con algunos amigos para proponerles que se convirtieran en sus socios, haciéndoles énfasis que no recibirían salario durante los tres primeros meses y que con la indemnización que recibirían podrían mantener a sus familias durante tres meses y que creyeran en el proyecto con toda su fe. Finalmente fueron nueve personas quienes fundaron Droguería y Laboratorios Pharmalat, S.A.

Esta persona que anduvo descalzo, con lombrices, y que estuvo a punto de morir por muchas enfermedades debido a su extrema pobreza. Ahora es un empresario de mucho éxito que preside la Corporación Pharmalat-Winzzer tiene operaciones en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Belice, con miras a expandirse a Honduras, Costa Rica y Panamá, pero su sueño antes de retirarse es tener presencia en 12 países.

Héctor Paredes, es un ejemplo a imitar de que todo es posible de realizar, cuando verdaderamente se tiene la actitud de triunfar y de creer en uno mismo. Hasta aquí mis seis entregas de ese interesante libro Superando la Adversidad, y esperando que haya llegado hasta lo más profundo, la experiencia de esta personalidad.