GuateNews.com

Trump, esperanza “antisistema”

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Fuera del populismo, el pueblo ha salido a votar con la esperanza que Estados Unidos regrese a sus principios y valores cristianos.

Donald Trump, sin apoyo de las élites de Estados Unidos, rechazado por su partido, con la prensa en    su contra y las celebridades apoyando a su rival demócrata, ha hecho historia. En cada fase de las elecciones fue visto con desprecio, porque no era “políticamente correcto”, esto quiere decir que no es el hombre diplomático o hipócrita que se espera de los políticos, este hombre no cambió su discurso a pesar de la oposición, mostró claramente sus ideas y sus sentimientos.

El sistema actual es dominado por los burócratas que promueven los impuestos confiscatorios,  también es manipulado por los grupos de influencia que promueven el aborto, la homosexualidad y oprimen la naturaleza y la diferencia creada por Dios entre hombres y mujeres, con diferencias que permiten la sobrevivencia y la división del trabajo que especializa y perfecciona cada actividad.

Trump crea inspiración en los valores tradicionales y defiende lo que cree. Y es aquí donde los “progresistas”, no entienden que todos tenemos derecho a expresar lo que pensamos, aunque sea interpretado como un insulto. El problema de la falta de tolerancia a los que defienden sus ideas, es la causa actual de una dictadura.

Esto quiere decir que en un grupo social, incluyendo las redes, no podrás expresar tus creencias, porque alguien se cree con la sabiduría total para sancionar cualquier demostración antisistema. Trump ha expresado su posición contraria a los impuestos elevados, a la migración y refugiados que no cumplen la ley, ha criticado a los políticos que viven de la política, ha dicho palabras que parecen inadecuadas, incorrectas, poco diplomáticas.

El resultado es que el pueblo ha salido a votar por él con la esperanza que Estados Unidos regrese a sus principios y valores cristianos, principios basados en la Biblia, que ahora son criticados y aislados porque son radicales en la defensa de practicas tradicionales, que han formado familias y una nación prospera y bendecida.